Guillermo C. Rodriguez

Septiembre 24, 2009

Continua con su arte, temas historicos, docencia y fallecimiento (1948 - 1959)

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Este capítulo se refiere a su plena madurez física, intelectual y artística, y donde prosigue su incansable labor pictórica y docente, en medio de las nuevas corrientes e “ismos” que dispersan en tendencias a los jóvenes contemporáneos.

Su posición artística y su ubicación se pueden definir por dos versiones que transcribimos: Una extensa crónica de set/1958 del crítico J.P. Argul, y un reportaje de marzo/1958 del Arq. García Esteban, que ya adelantamos en pagina 9.

1948 - 1949 - SALONES NACIONALES DE BELLAS ARTES.

En el XII Salón obtiene “Mención Banco República”, Medalla de Bronce, en la sección Pintura por su óleo “Flores”, que presenta de fondo a las flores un grabado en blanco y negro, tema poco usado en esa época.

En agosto de 1949 en el Salón XIII obtiene Premio especial, Medalla de Bronce, en la sección Pintura por su óleo “Paisaje” (Maldonado) (lámina reproducida en el catálogo), con tema de suburbio con pinos, ganado y lejanías.

En crónica de La Nación de Buenos Aires, del 9 de octubre de 1949, referente a este Salón, se expresa: “los demás paisajes serios de la actual exposición pertenecen a la paleta masculina. Hay que citar por su temple el de Guillermo Rodríguez, siempre insertando el ganado en la campiña feraz con amor de buen criollo”.

GUIA DE WASHINGTON.

The Library of Congress- Washington, en su “A Guide to the Art of Latin America”, en sus páginas 448 y 450 menciona al profesor Guillermo C. Rodríguez.

RENUNCIA A PROFESOR DE GRABADO.

Casi al cumplir 60 años de edad, presenta renuncia a profesor de Grabado de la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad del Trabajo (22 de agosto de 1949), para dedicarse más de lleno a sus tareas artísticas particulares.

MUESTRAS EN PARÍS Y EN CHILE.

Como grabador es invitado y participa en Marzo de 1949 en exposición Internacional de Grabado en París, con dos Grabados: La Majada y Diligencia en marcha.

Interviene en una exposición de grabadores uruguayos, organizada por el “Departamento de Escuela de Temporada y Cursos de Extensión Universitaria de Santiago”, que lleva la artista Celia Giacosa (ex - alumna de Guillermo C. Rodríguez) y la que dicta un curso de xilografía.

EXPOSICIONES EN GREMIALES ARTÍSTICAS.

Lo eligen a Guillermo C. Rodríguez como presidente del “Sindicato libre de Pintores, Escultores y Grabadores del Uruguay”, entidad fundada en 1945 y que integran 50 artistas.

Esta entidad realiza salones de exposición, como los del año 1955 (17 set.) y 1959 (8 de agosto), donde exponen los asociados en diversas técnicas.

El 17 de octubre de 1949 expone en la “X Exposición de la Asociación de Artistas Plásticos del Uruguay” realizada en el Salón Moretti.

1950 XIV SALÓN NACIONAL DE BELLAS ARTES.

Obtiene el Premio “Cámara de Senadores”, Medalla de Bronce en la Sección Pintura, por su óleo “Cipreses y Flores” (reproducido en el catálogo).Realiza varios cuadros con tema de jardines y cipreses, en el jardín del actual Museo Zorrilla de San Martín de Punta Carretas, combinando el verde oscuro de los cipreses y los muros terracota de la casa, cambiando totalmente la paleta de paisajes anteriores. Sobre este tema realiza varios acertados cuadros con esta nueva paleta.

EN LA CIUDAD DE SALTO.

En agosto de 1950 es designado Presidente del Primer Congreso de Artistas Libres del Uruguay realizado en el Museo Municipal de Bellas Artes de la Ciudad de Salto, donde presenta la ponencia sobre “Aporte de los Municipios a la Ornamentación Artística en la Nomenclatura Urbana” que es aceptada por unanimidad (hay folletos y textos).

Por 1950 es invitado de honor por la Intendencia Municipal de Salto (fuera de concurso) al Primer Salón del Litoral (Nacional de Artes Plásticas) en homenaje de la Intendencia al General José G. Artigas en el año del primer centenario de su fallecimiento. Expone óleo Jardín del Museo Zorrilla.

En setiembre de 1950 participa con 10 xilografías en la “Exposición de Grabados” organizada por la Comisión Nacional de Bellas Artes junto con otros artistas como Petrona Viera, Domingo de Santiago, etc.

Participa en la “XIII Exposición Anual de la Asociación de Artistas Plásticos del Uruguay”, realizada en el Salón “Au Vieux París”.

TEMAS COSTUMBRISTAS A LA TEMPERA, QUE CULMINA AL OLEO.

Por estos años realiza una serie de estudios con la técnica de la tempera, a pedido de Horacio Arredondo, director del Museo Histórico Municipal, sobre juegos y costumbres del Montevideo de fines del siglo 19, en temas como: La quema del Judas, Riña de Gallos, La gallina ciega, La hamaca, La rayuela, Las fogatas de San Juan, Cometas en la costa, Loterías de cartones, El mensajero, El organillero, Fiesta del palo enjabonado, El aguatero de campo, etc.

Estos temas rescatan y fijan las escenas costumbristas y populares de la ciudad, de las reuniones familiares y juegos infantiles, con la gracia y sencillez de su época, desaparecidos con la actual vida moderna ciudadana.

Del citado libro de Gabriel Peluffo sobre el Paisaje (pág. 82) extractamos:

“En este sentido, el parque y la fiesta ciudadana, constituyen durante la década del cuarenta, temáticas recurrentes en artistas como Guillermo Rodríguez, Domingo de Santiago, María Rosa de Ferrari, Brenda Lissardy, entre otros”.

interviene en la “Primera Exposición de Otoño organizado por el Instituto Italiano Di Belle Arti” realizado en la Scuola Italiana, participando con dos óleos y dos xilografías. Catálogo incluye xilografía “El Éxodo” fuera de concurso.

1951 - En enero de 1951 por sus obras de temas criollos y su vinculación, es designado para el Consejo Directivo y permanente de la “Federación Histórica Nativista Oriental”.

En agosto en el XV Salón Nacional de Pintura y Escultura, expone un óleo “Cerro Betete”, que pertenece a una serie de cuadros de serranías de Maldonado y Minas.

Participa en la Exposición de Laureados y Expositores del Salón Nacional de Bellas Artes realizado en el Club “Progreso” de Lascano.

OTRAS EXPOSICIONES EN EL AÑO 1953.

En el Salón Municipal VIII de Artes Plásticas, obtiene el Premio Adquisición.

Participa en el Primer Salón Bienal de Artes Plásticas (reservado para artistas premiados), organizado por la Comisión Nacional de Bellas Artes.En catálogo figura óleo “Tambo criollo” como Primer Premio del año 1947 y xilografía como gran Premio 1946.

El 2 de diciembre realiza una exposición individual de Grabados, Monocopias y Pasteles en la Galena Moretti -Arte, en la calle B. Aires 528 y conjuntamente expone esculturas Moller de Berg.

En el semanario Marcha el crítico Arq. García Esteban expresa: “Actualmente se abrió una exposición de grabados y monocopias de Guillermo Rodríguez que sostuvo su alta condición de maestro de la técnica xilográfica, dentro de un naturalismo sensible”.

Participa en la “Exposición de Pintura Uruguaya”, realizada en la Galería Moretti - Arte el 3 de noviembre 1953, con 3 óleos.

Coopera invitado en la “lera. Exposición del Dibujo” en Enseñanza Secundaria.

El 17 de noviembre de 1953 interviene en la “XVI Exposición Anual de la Asociación de Artistas Plásticos del Uruguay”, realizada en el Club Municipal.

RETRATO REALIZADO POR EL PINTOR MILO BERETTA.

El Museo Blanes de la I.M.M. le adquiere un retrato al óleo realizado por el año 1912, por el pintor Milo Beretta de Guillermo C. Rodríguez, para su acervo escaso de este pintor nacional, el cual refleja la pintura de la época.

1954 - Participa en la “XVII Exposición Anual de la Asociación de Artistas Plásticos del Uruguay”, realizada en el Club Municipal.

1955 - Participa en la Exposición de 29 Artistas del “Sindicato Libre de Pintores Escultores y Grabadores del Uruguay”, presentada por el Club Neptuno, en su sede.

El 17 de setiembre de 1955 participa junto con otros 50 artistas en el “1er. Salón Anual del Sindicato Libre de Pintores, Escultores y Grabadores del Uruguay” con óleos y grabados, realizado en el Subte Municipal. Guillermo C. Rodríguez fue Presidente de esta organización democrática por el año 1958.El folleto trae reproducciones de lo expuesto.

Posteriormente este grupo artístico realiza una segunda exposición (7 de agosto de 1959) en el mismo local.

SERIE DE TEMAS SOBRE LAGUNA DEL SAUCE.

Participa en el “II Salón Bienal de Artes Plásticas” organizado por la Comisión Municipal de Bellas Artes, con 5 cuadros con temas sobre Puerto Previtali en Laguna del Sauce (folleto con reproducciones). En esta zona pinta serie de temas de la Laguna y sus hermosos paisajes, por la sede de su amigo el pionero contador Previtali, en una época aún poco explorada en esa región.

1956 - SALÓN MUNICIPAL DE ARTISTAS PLÁSTICOS.

Obtiene el Premio adquisición de un grabado con destino al Museo “Juan Manuel Blanes”, por su obra “El Ombú”. Este tema del ombú fue interpretado al óleo en anteriores oportunidades con mucho éxito, como árbol representativo criollo.

En enero de 1956 dicta un cursillo sobre “Reseña histórica del grabado xilográfico, su técnica y su estética”, bajo los auspicios del “Instituto de Estudios Superiores” en los Cursos de Vacaciones de la Universidad (3 clases).

Invitado participa en forma honoraria (ya jubilado) en estos cursos universitarios de Verano, en el tema del grabado y del arte, como profesor.

Es invitado por el Ministro de Relaciones Exteriores para intervenir con obras suyas en una “Biblioteca Viajera” -”San Martín -Artigas” para recorrer varias provincias argentinas.

La revista “Rotaruguay” en su número del mes de Noviembre/1956, órgano oficial del Rotary Club del Uruguay, publica en su carátula el grabado en madera “Gracia Amanecida” que ilustra uno de los versos del libro de Blas S. Genovese.

Participa en la Exposición Artística organizada por la Comisión Juvenil de Cultura de la Asociación Cultural Israelita.

El 13 de junio de 1956 expone y dicta clases prácticas para aficionados con impresión y tacos de madera sobre el grabado en la Exposición Didáctica “El Grabado” organizada por el Consejo Departamental de Montevideo, en el salón del Subte Municipal.

ENVIOS AL EXTRANJERO.

1957 - CHILE -

Participa en una Exposición artística en la ciudad de Santiago, con grabados.

FRANCIA.

El grabador francés IVÉS ALIX (1890) por carta le agradece y elogia el pedido de un envío de 2 xilografías de temas criollos. Este artista había integrado la Exposición de 54 grabadores franceses en Montevideo en 1947, que comentamos anteriormente, (ver página 27)

JAPÓN.

Participa especialmente invitado a la “lera. Expositión Biennale Internacionale de Gravure” celebrado en Tokio con 5 grabados (hay cartas), respecto a esta importante muestra.

El 31 de diciembre de 1957 la revista “Información de Arte”, pág. 5 dedica un artículo y gráficos, y en comentario lo llama “el patriarca del grabado nacional”.

OTRAS DOS EXPOSICIONES

Presenta exposición individual de Grabados en la Institución “Erato”, presentándolo el escritor Mario Radaelli.

Concurre al “XXI Salón Nacional de Artes Plásticas”, organizado por la Comisión Nacional de Bellas Artes, con 2 óleos, y en la sección Dibujo y grabado con 2 xilografías.

1958 - EXPOSICIÓN RETROSPECTIVA EN GALERÍA MONTEVIDEO.

CRÓNICA DE JOSÉ PEDRO ARGUL QUE DEFINE AL PINTOR GUILLERMO C.RODRÍGUEZ.

El 15 de octubre de 1958 realiza una importante exposición individual y retrospectiva de variadas técnicas con pasteles, grabados y con trabajos seleccionados por el crítico de arte en la Galería “Montevideo de Artes Plásticas”.

El conocido crítico José Pedro ARGUL (1903 - 1974) autor de importantes libros sobre el Arte, y que fuera Presidente de la Asociación Internacional de Arte, Sección Uruguay, escribió en el folleto de Setiembre de 1958 que respaldaba la exposición retrospectiva en su “Galería Montevideo” la siguiente crónica, que transcribimos textualmente:

“LA OBRA MÚLTIPLE DE GUILLERMO C. RODRÍGUEZ EN LAS IMÁGENES URUGUAYAS”

Quien se detenga a observar el desarrollo de la actividad pictórica en el Uruguay, muy pronto ha de darse cuenta que ésta se cumple en la mayoría de los casos por personas que dotadas de condiciones de expresividad estética realizan muy especialmente sus labores, con poco tesón de trabajo y sin pretender ensanchar sus conocimientos hacia otras técnicas o disciplinas que aquellas que adaptaran o aprendieran en sus estudios primeros o elecciones iniciales. De ahí que el sentido profesional del pintor que ha cumplido asiduamente su función y que ha incursionado de manera eficiente en disímiles cuestiones de géneros y procedimientos de su oficio, debe ser advertido en nuestro medio como verdadera excepción, que desde luego, resulta un mérito. Guillermo C. Rodríguez, nacido en Montevideo en 1889, de padres Uruguayos, es uno de los casos más notorios en el Uruguay contemporáneo de profesionalización de las Bellas Artes. Es un obrero del quehacer artístico, decimos en su honor. Sus manos han estado de continuo en el ejercicio de la obra de arte, sin descanso, no conociendo reposo tanto en los periodos en el que presiente poder volcar totalmente su intuición creativa en el trabajo, como en aquellos otros instantes menos felices en la vida de los artistas, cuando lo que producen no satisface los anhelos y propósitos intuitivos. Esta consecuencia de la producción incesante perfila uno de los rasgos más seguros de una personalidad a quien no le mellaron las desatenciones, los desencantos, la incomprensión, porque Rodríguez es uno de estos artistas suramericanos netos que saben muy bien que el desinterés circundante entra desde el comienzo vocacional como un material a devastar.

Si la observación se dirige fuera de su conducta moral profesional y se considera su obra como ente aislado, es ya más difícil cursar un perfil único del autor. Guillermo C. Rodríguez ha ¡do dejando a la historia de las artes uruguayas aportes notorios, ciertamente valiosos, obras concluyentes, pero el ensamblamiento de ellas se hace arduo, ya que se instalan en zonas específicas o categóricas muy diferentes, muy alejadas las unas de las otras. Por el mismo aislamiento de estos “hechos del artista”, ellos se revelan más nítidamente; veamos entonces, la pluralidad de facetas en su obra.

CULTOR DEL PAISAJE PURO.

Fue en su juventud, por el año 1912, discípulo del pintor Pedro Blanes Viale. Era el momento del auge universal del paisaje y, en nuestro ambiente artístico, del descubrimiento del paisaje nativo, en sus luces y en su carácter. Como en todo instante de fervor por una preferencia, éste era excluyente: todo ser viviente queda desplazado en el mirar paisajístico; lo que se buscaba era la naturaleza libre; lo que interesó fijar y exaltar al plenairismo, con su reciente salida del taller al aire libre, y que aquí importara Blanes Viale, era la naturaleza desnuda en sus campos ardientes de sol o los jardines radiantes y solitarios. Rodríguez adhirió a esa paleta en moda, de los tonos claros, cantarines, con los que ha de pintar largamente. Dueño desde sus comienzos de un dibujo habilísimo busca dentro de la tendencia adoptada la expansión de sus condiciones personales; elige los pedregales de los campos para tratar las formas geológicas, satisfaciéndose al mirar las aristas minerales; pintor respetuoso del natural, goza cuando como en esos motivos el modelo externo le apoya el sentido constructivo con las visibles geometrizaciones. Cuando ya entrado en madurez pinta los paisajes costeros, siempre en el enfoque de las soledades, la matización de los agrisados entra en sus designios; esa serie de paisajes de Atlántida, con la que obtiene el más alto lauro del Salón de Otoño de 1928, representa su mejor calidad plástica. En el paisaje historiado. Deseoso de dar mayor utilidad a la facundia dibujística, e ir fijando con sus posibilidades de relator^ descriptivo y cariñoso, las imágenes del folklore de su pueblo y atento a sus posibilidades, Rodríguez comienza posteriormente a su práctica de la naturaleza solitaria, su labor de narrador, poblando sus paisajes de convoyes de carreta serpenteando las laderas cerriles, de diligencias corriendo veloces a campo traviesa, de las cabalgatas juveniles en las playas turísticas. Las descripciones están fielmente observadas, su modestia, puede asegurarse, le quita la antipatía del pintorequismo y su imagen vive por el amor al relato.

EL ANIMALISTA.

Quiere este pintor el contacto de los ingredientes de su paisaje. Si mira animales elige los de condición doméstica. Sus modelos son el buey arador o el de la carreta; sus caballos son los criollos del tiro liviano; las majadas son cortas y pastan en chacras; en lo posible desea la identificación de cada animal como pudieran ser reconocibles los animales que inspiraron églogas de tantos poetas europeos de comienzos de siglo; con igual tratamiento afectivo los ha pintado Guillermo Rodríguez en no escasos cuadros.

EL CUADRO HISTÓRICO.

Ejecutado en los años 1929 y 1930 su largo óleo “Éxodo del pueblo oriental”, de 7 mts. de largo por 3 mts. de alto, describe uno de los episodios más salientes de la historia patria, así como culmina la eficiente técnica del pintor. Reflexionemos delante de esta tela tan grande, acompañándonos de las advertencias que para este caso hubiera dado Eugenio D’Ors.Tenía el maestro de la crítica española el instinto del verdadero experto de artes plásticas para dirigir su olfato a las obras de arte de mayor calidad, y aunque sabía arriesgarse - como debía - a la defensa de las más auténticas evoluciones del Arte Moderno, no podía a la vez, dejar de atender a la razón y conversando con ella, escuchaba a su filósofo apócrifo, Octavio de Romeu, quien aseguraba que de todas maneras era más difícil pintar en un cuadro diez figuras que una sola. ¿Le impresionaban acaso a D’Ors las “machines” de los salones académicos?. Las “machines”, esos grandes cuadros fueron dificultosos, pesantes y palurdos, y lo que destaca precisamente a este “Éxodo del Pueblo Oriental”, tan diferenciado en dimensiones de otros lienzos del autor, es el brío de su resolución, la felicidad con que el autor ha dominado esta tan extensa pintura, sin usar en la composición puntos notorios de estabilización de la mirada, articulando toda la tela con un movimiento ágil, más propio, si se quiere, del cuadro de caballete que de un verdadero mural. Y sobre esta dinámica compositiva del cuadro triunfa el valor pictórico: el de su color alegre, limpio, del pintor iniciado en el luminismo polícromo. Este óleo que decora el hall del Palacio del Correo es uno de los más felices cuadros históricos o de largo aliento pintados en el país.

ACUARELISTA Y PASTELISTA.

De lo extenso recorre el artista a lo mínimo. De la sonora y larga clarinada del “Éxodo del Pueblo Oriental”, donde el óleo fulgura, Guillermo C. Rodríguez va a las páginas de las acuarelas en las que superpone al blanco del papel las sutiles gasas de colores, agua apenas entintada, o va a los pasteles de corto tamaño (1942) donde el nervioso polvillo de los pasteles hace temblar a la reducida lámina como un pequeño ser vivo. Las acuarelas pintadas en los suburbios de Maldonado o de los cerros circundantes de la agreste “Loreley” son amplias, jugosas, demasiado ligeras (puede observársele) para quien es capaz de dibujar con gran precisión. En los pasteles, atraído por la tradición de los paisajistas franceses del siglo XIX, se hace más íntimo y tierno. En el gusto de los paisajistas de la escuela barbisoneana trabaja Rodríguez sus bellos croquis al pastel, dibujando con ellos los senderos campesinos, los pequeños bosques, el remanso de un arroyo, un espejo de agua, con animales o figuras humanas, apenas anotados para no perder el encanto de las grandes soledades y silencios rurales que bellamente consigue.

EL GRABADOR XILOGRAFO.

Cabría preguntar si cuando en el año 1934 inicia su labor de xilógrafo, sin por ello abandonar la pintura, no lo hizo buscando una recreación de sí mismo. Actividad tan diferente de la pintura le tomó, también puede decirse, por entero. La vida artística de Guillermo C. Rodríguez más que un todo, es una suma de partes autónomas.El grabado en madera es por ello una de sus fases “totales”. Su pasión y goce de sus maderas, de sus tintas, de sus papeles, le vuelcan entero. El número de sus piezas es importante, es la cantidad de una vida de grabador.

Además, Rodríguez predica el grabado por doquier, en instituciones culturales, en los liceos de la Capital y del interior, en salones colectivos; se rodea de discípulos; enseña a grabar en público, al igual que un obseso de la especiallzación. Obra múltiple y calificada y ánimo generoso en la divulgación de sus conocimientos hicieron de él un verdadero jefe de escuela del grabado del Uruguay, cuya influencia queda bien marcada en las presentaciones numerosas de grabadores en el Salón Nacional.Su iniciación de grabador cumplióla adhiriendo a la vivacidad de una corriente de xilógrafos cuyo paradigma lo encontramos en Franz Masereel.Guillermo C. Rodríguez graba sus maderas al igual que el belga con ágiles y sueltos tajos equilibrando, casi a partes iguales en sus mejores maderas, las cantidades de los blancos y los negros. Con estos grabados reproduce escenas de campo, paisajes, el trabajo urbano y tras la indicación de Daumier, la bien observada resignación de los pasajeros de los ferrocarriles. Cuadros históricos, grabados, paisajes. En todas estas disciplinas el autor se propuso, por voluntad propia, mantenerse en la posición naturalista de descripción de las cosas lugareñas. En ningún momento ensayó violentar la sencillez y el candor de la mirada directa. Deliberadamente este artista, excelente comentarista de los ejemplos de los grandes pintores, de vastísima ilustración en la historia del arte como no quiso crear más que en la humildad. En ese plano sencillo vio la conveniente postura para un auténtico desarrollo colectivo del arte en su ambiente y en su época. Cuando muestra sus cuadras y grabados y explica el proceso de sus creaciones, este artista que ha obtenido el halago de muchos triunfos, desea más que conquistar admiraciones, que su público comparta la emoción estética, la ternura evidente de los motivos que el país le inspira y que a él le exigen en la tarea de artista Incansable. José Pedro Argul”.

BICENTENARIO DE MALDONADO.

Durante Enero - Febrero de 1958 expone en el Liceo de Maldonado, junto con otros pintores, Invitado para los festejos del “Bicentenario de la fundación de la Ciudad”, como pintor del paisaje de la zona, desde principios de siglo.

Expone 14 obras: acuarelas, óleos y grabados, referidos a temas de Maldonado.

DIVERSAS ACTIVIDADES.

“Breve historia sobre el arte del Grabado”. La revista Esfuerzo en 1958 publica este trabajo de Guillermo C. Rodríguez, del cual extractamos estos interesantes conceptos sobre el arte de la xilografía: “De acuerdo con el concepto que sobre la xilografía sustentan los artistas flamencos y alemanes, el grabado en madera es lo contrario de un dibujo: blanco sobre negro, en vez de negro sobre blanco.

Es por esta razón de principio que un grabado en madera que se parezca o confunda con un dibujo constituye una herejía. Del mismo modo consideramos condenable el paciente rayado hecho en un grabado, con el fin de lograr diversas gamas de grises, cosa que mejor encuadra cuando se trata de pintura. Nada de matices. Sólo la oposición y contrastes de blanco y negro, distribuidos según la ley de equilibrio y armonía. El negro, color admirable pero desconocido por los grabadores tradicionales, despojado del Inútil rayado y de las tallas que fatigan nuestra percepción, sin agregar valor alguno al grabado, ha sido cantado en páginas modernas de admirable belleza”.

El 11 de setiembre de 1958 en el Museo de Arte Moderno (Plaza Cagancha, bajos de El País) diserta sobre el arte del grabado y sus limitados precursores en el Uruguay.Menciona Laporte y Ernesto Laroche, Federico Lanau y Domingo de Santiago, como principales.Participa en la “1 era. Bienal Interamerlcana de Pintura y Grabado1‘ realizada en la ciudad de México.

Se presenta en el “X Salón Municipal de Artes Plásticas” realizado en el “Subte Municipal” bajo los auspicios del Concejo Departamental de Montevideo (12 de nov. 1958) y el Jurado adquiere para el Museo J. M. Blanes un grabado “Paisaje de Maldonado”, reproducido en el Catálogo.

El Concejo Departamental de Montevideo editó una “Revista del Museo Municipal de Bellas Artes” - “Juan Manuel Blanes” que en su página 19 hace referencia a los valores de los grabados que posee dicho Museo, entre ellos los de Guillermo C. Rodríguez.En la página 35 figura la reproducción del cuadro hecho por MILO BERETTA destacando los detalles del mismo, donde la figura central es el Profesor Guillermo C. Rodríguez, comentándose el mismo en la página 37.

En abril de 1958 participa con 3 xilógrafos en el “1er. Salao Pan Americano de Arte” realizado en Río Grande do Sul con motivo de conmemorarse los 50 años de fundación del Instituto de Bellas Artes de Río Grande del Sur.

Realiza una Exposición individual de xilografías en el Liceode Castillos (Rocha) organizado por su Director Sr. Sangulnetti.

El 8 de agosto de 1959 participa en el Segundo Salón Anual del “Sindicato libre de Pintores, Escultores y Grabadores del Uruguay” en el Subte Municipal (8 al 17 de agosto de 1959) con grabados y pasteles, pocos días antes de fallecer.

FALLECIMIENTO de GUILLERMO C. RODRÍGUEZ (12 agosto 1959).

Participa por última vez con un envío de dos temperas al “XXIII Salón Nacional de Artes Plásticas”, a inaugurarse el 25 de Agosto de 1959.Pero su fallecimiento previo e imprevisto el 12 de ese mes, provocó gran pesar en el medio artístico y en la prensa.

El escultor José Luis Zorrilla de San Martín en el importante discurso inaugural del Salón, realiza una magistral reseña de los pintores nacionales, en una evocación desde los fundadores como Juan Manuel Blanes hasta Figari, Barradas y Torres García. Finalizando sus palabras expresa, como Presidente del Jurado del Salón N.de Artes Plásticas y ante las autoridades máximas del país como el Presidente del Gobierno y el Ministro de Instrucción Pública lo siguiente:

” Y llegamos por fin al que acaba, hace pocos días, de terminar su larga y fecunda trayectoria. A Guillermo Rodríguez, personalidad múltiple, que unió a indiscutibles condiciones de pintor, realizador de telas de gran composición y envergadura, el talento y la vocación de grabador en madera y cobre, que supo enseñar con apasionado ahínco a través de largos años de austera consagración.

He citado 40 nombres solamente, en esta rápida enumeración, en la que quizás olvide alguno.

Son los que, en el transcurso de un siglo consagraron sus vidas a las artes plásticas, con personalidades muy diversas, obedeciendo a credos estéticos a veces opuestos, pero todos dignos de intensa y admirativa recordación”.

Abstractos y figurativos.

Prosigue su discurso el escultor Zorrilla planteando el enfrentamiento entre abstractos y figurativos:

“Nunca se habían planteado quizás, más crudamente las divergencias de criterios como en estas horas que estamos viviendo, en las que la tendencia a la abstracción pura se opone a la tradicional posición de respeto a las antiguas leyes, que guiaron a través de las épocas a los plásticos de concepto figurativo.

No puedo menos de recordar ahora, y como broche final de estas modestas palabras mías, una frase, admirable para mí, que está estampada en el “Fermentario” de Carlos Vaz Ferreira, y que condensa la posición que toma el viejo y admirable meditador y maestro que él era, frente a los problemas de los días que estamos viviendo:

Y dice Vaz Ferreira: “Fórmula para recibir cualquier novedad de arte: bienvenida! Siempre que sea, además de todo, y no en lugar de nada”.

Sepelio.

El 12 de agosto de 1959 fallece tras brevísima enfermedad en plena actividad en Montevideo, y es sepultado en el Cementerio Central.En el acto del sepelio con gran concurrencia, destacan su personalidad hablando el Profesor Dr. José F. Arias y otros artistas, como el pintor Halegua.Contaba con 69 años y 10 meses de edad.

Los diarios con artículos y fotos recuerdan al pintor y profesor desaparecido. Lo sobrevive su esposa hasta el 21 de febrero de 1976.

Pintor, desarrollo como grabador y docente (1933 - 1947)

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Por el año 1933 ya había iniciado sus estudios como Grabador, y desde 1930 algunos ensayos previos.  Se dedica de lleno, suspendiendo parcialmente la pintura hasta el año 1938, donde la retoma.- En el grabado es prácticamente autodidacta, estudiando solo en libros europeos la técnica. En el Uruguay por esa época había muy escasa experiencia, con solo antecedente de los pintores E. Laroche y D. Laporte, y luego de Adolfo Pastor, Domingo de Santiago, Federico Lanau, Castellanos Balparda y algún otro aislado.  Con estos últimos solo hace consultas verbales, pero observa al famoso xilógrafo belga Frans Maseerel (1889 -1972), en el contraste de blancos y negros, en libros que obtiene. Practica también el grabado sobre metal, como el aguafuerte, punta seca, aguatinta y la “monocopia” en negro y en color, casi desconocida en el Uruguay como técnica, que origina un solo grabado o ejemplar en una sola impresión o estampado, al pintarse sobre plancha virgen metálica.

Del libro ya citado de Gabriel Peluffo (año 1995) extractamos (página 57): “Es la época, también, en que la descripción verista y lírica del paisaje ingresa al dibujo y al grabado, principalmente en las xilografías de Adolfo Pastor, Petrona Viera, Roberto Orlando y Guillermo Rodríguez.

Este último además de desarrollar una vasta labor de xilógrafo, retoma el tema agrario (de animales y carretas) en una serie de monocopias policromas que constituyen una espontánea y sutil renovación de la técnica “manchista”, acorde con aquel resurgimiento del impresionismo epigonal”.

En página 180 (Biografía) expresa: “En las décadas del treinta y cuarenta se muestra como prolífico grabador y acuarelista. Fue junto a Adolfo Pastor uno de los más consecuentes xílografos que actuaron en los años treinta exhibiendo una cuantiosa producción de grabados con temas paisajísticos y costumbristas (en la exposición que llevó a cabo en 1946 se exhibieron ciento noventa grabados).

También practicó la monocopia, técnica que cobró impulso después de 1940, con la exposición del argentino Urruchua en Montevideo; todo lo cual le valió varias distinciones en certámenes nacionales y municipales”.

La revista “Mundo Uruguayo”, revistas oficiales de la “Comisión Nacional de Turismo”, revista “Anales” y otras incluyen grabados suyos. Las publicaciones nativistas reproducen sus grabados dé temas criollos. Pocos años después ilustrará diversos libros con xilografías.

Los escritores y poetas de temas criollos y nativistas ven publicados sus textos y versos en revistas ilustradas con grabados de GCR, como Fernán Silva Valdez. Los grabados europeos clásicos, en esa época tenían poca difusión o no existía material para estudiarlos.

La revista “El Terruño” en su número 218 del 15 de Agosto de 1932, en su carátula figura un grabado “Van llegando las Carretas …” y en su página 2 publica una viñeta del “Gaucho” en su artículo “Cuadros Camperos”. -

A partir del año 1937 concurre desde su inauguración a los Salones de la Comisión N. de Bellas Artes, sección Dibujo y Grabado, obteniendo diversos premios.

Sus alumnos de la Escuela de Artes Plásticas de la UTU también se presentan con éxito.

En el año 1935 participa en el primer Salón de artistas nacionales, organizada por la Asociación Cristiana de Jóvenes. Esta entidad en esos años, ubicada en la céntrica esquina de Colonia y R. Negro, realizaba muchas exposiciones de pintura.

Exposición individual en Amigos del Arte:

El 19 de julio de 1935 inaugura con 66 grabados (28 xilografías, 19 monocopias en negro y 19 en color) importante exposición, con muy buena acogida crítica. Por su parte el crítico José Argul dice en El Bien Público el 30 de julio de 1935: “En la actualidad con el conjunto con que comentamos, Guillermo Rodríguez cierra con Leandro Castellanos Balparda y Adolfo Pastor, la trilogía de artistas nacionales que lo cultivan con asiduidad, conocimiento y fortuna”. Por otro artículo de La Mañana, el pintor Felipe Seade remata su crónica: “Es justo destacar la importancia que tiene esta exposición en nuestro ambiente, donde nunca se había tenido oportunidad de admirar un conjunto tan serio de obras de este carácter, y en la que el autor, pintor renombrado, se presenta en una nueva faz de su personalidad

HOMENAJE A BLANES VÍALE.

El 21 de Mayo de 1937 concurre en ceremonia al Cerro Arequita (Minas) y como ex-alumno habla designado por el Círculo de Bellas Artes, del artista Blanes Viale (1879-1926) que pintó en esa zona. Este homenaje fue trasmitido por radio del Sodre, para todo el país, como acto cultural.

PREMIO EN PARÍS.

Es invitado por la Comisión Organizadora de la Concurrencia del Uruguay a la Exposición Universal de París de 1937, obteniendo premio Medalla de Plata (óleo) en el Pabellón Uruguayo. Es un tema de Maldonado, óleo “La turbera” y otro similar. Existe diploma francés al respecto y medalla.

Realiza exposición y charla artística de 130 grabados en cuatro Liceos capitalinos, según programa de Enseñanza Secundaria.

SE INICIAN LOS SALONES NACIONALES DE BELLAS ARTES (ANUALES).

SALÓN NACIONAL DE BELLAS ARTES.

Primer salón, año 1937 - Obtiene el Primer Premio Banco República. Medalla de Bronce en xilografía “Carboneros de cabotaje”. Hay folleto comentando a Guillermo C. Rodríguez por Orestes Baroffio.

En junio de 1937 expone Grabados en la Asociación Cristiana de Jóvenes.

Al año siguiente (1938)-Salón Nacional de Bellas Artes (segundosalón). Obtiene el Primer Premio, Medalla de Oro, por la xilografía “Yaguareté”. También le son aceptadas cuatro acuarelas en sección pintura. Su grabado Yaguareté es reproducida en la tapa del boletín de OEA en Washington y en otras publicaciones.-

EXPOSICION EN BERLÍN.

En febrero de 1939, conjuntamente con Argentina y Bolivia, por Uruguay presenta 30 grabados en la Exposición Individual organizado por el Instituto Ibero Americano.Pero estos grabados por la guerra europea, nunca volvieron al Uruguay.Recoge buena crítica alemana según crónicas periodísticas traducidas que dicen: “El artista uruguayo Guillermo Rodríguez, presenta aguafuertes y xilografías que denotan una brillante técnica, por la que con escasos recursos sabe conseguir un máximo de efectos artísticos” (publicado por diario El Pueblo de Montevideo el 12 de febrero de 1939).

ACTIVIDADES DIVERSAS.

Integra Comisión de Profesores redactando planes de estudio 1937, y Jurado en concurso de docentes de dibujo por el Consejo de Enseñanza Secundaria.

Realiza una Conferencia el 27 de Agosto de 1938 sobre el pintor Pedro Figari (recién fallecido) en Liceo de Montevideo, con exposición y comentarios de cuadros colgados en los muros del salón, propiedad de Pedro Figari (hijo).

El escultor Barbieri obtiene el primer premio escultura por cabeza de Guillermo C. Rodríguez, (bronce), en setiembre de 1937, en el Primer Salón de Artes plásticas, quedando propiedad del Estado. Posteriormente el autor realizó una copia que regaló a Guillermo C. Rodríguez.

AÑO 1939 - SALÓN NACIONAL DE BELLAS ARTES.

Tercer salón - Obtiene dos premios: el Premio Banco República en su pintura “Paisaje”- Medalla de Bronce, con foto en página 56 de la Revista Nacional de octubre de 1939, y Premio Tabacalera Uruguaya, Medalla de    Bronce en la Sección Pintura por su óleo “Diligencia”.

Participa en el primer salón de Dibujo y Grabado en la Asociación Cristiana de Jóvenes y también en exposición artística de la ciudad de Treinta y Tres por festejos del 25 de Agosto.

TRANSCRIBIMOS CRÓNICA SOBRE ESTE 3er. SALÓN NACIONAL DE BELLAS ARTES.

“Guillermo Rodríguez.Dos importantes premios ha logrado este artista, que queda así clasificado como el vencedor del certamen. Merecido triunfo por la alta calidad de su envío. Después de haberse destacado como eximio dibujante, se entrega ardorosamente a la pintura. Toma por el sendero vernáculo, buen sendero, tratando de darnos una pintura de espíritu nacional. Diligencias, carretas, arroyuelos, cerros y dunas. Mitad del tema es evocativo; mitad es real e inmediato. Diligencias y carretas figuran dentro del repertorio romántico, desaparecidas

o próximas a desaparecer de las suaves colinas; y el médano y los cerros son las vivas realidades del paisaje nuestro. He ahí que Rodríguez haya tratado de agrupar evocación y realidad, bajo una misma tela. Ardua tarea. Figari pudo hacer la evocación magnifica del pasado dando la sensación de realidad, con la materia más sutil e irreal. En Rodríguez se apercibe la dualidad en lucha. El paisaje es realista; y la diligencia lo cruza sin perfecta adherencia. Por eso su obra más lograda es el premio Banco de la República porque el ambiente poético se une más, y canta entre cielos, cerros y árboles cargados. Nos place, dominados por el encanto poético del cuadro, seguir la larga teoría de las carretas con su vientre cargado de los frutos del terruño. La gama colorista es algo sorda, pero rica de sustancia fluye así del cuadro un sentido poético que afirma el tema nativo por la legítima sugestión de una pintura hondamente sentida”.

Texto del crítico Arq. C. Herrera Mac Lean incluido en “Revista Nacional” de octubre de 1939 (Ministerio de Instrucción Pública).

EN ESTADOS UNIDOS.

En enero-febrero de 1941, en el Riverside Museum de N. York, participa en la Exposición de “50 Grabados Uruguayos”, figurando con ocho grabados, donde se le adquirió obras para la Colección “Thomas J. Watson” y “Fundación Pennel” de la Biblioteca del Congreso de Washington y Western Hemisphere Collection”.Posteriormente para la sede de la OEA (Washington) y decoran con xilografías de temas criollos, adquiridos por el Secretario Mora Otero. Posteriormente la OEA publicará su revista con reproducciones en la tapa de xilografías criollas de Guillermo O Rodríguez.

GALERÍA AMIGOS DEL ARTE.

En octubre de 1940 expone en forma individual numerosas piezas de grabados y monocopias en negro y color. En la inauguración el poeta Julio Casal expresa:

“A temprana edad se manifestó en él la vocación por el Arte, mereciendo juicios elogiosos de Montero Bustamante, Pérez Petit, Figari.Obtuvo primer premio en el Salón de Otoño de 1929 y una de las remuneraciones artísticas del año 1930.Uno de nuestros críticos, Augusto Gozalbo, dijo que “este pintor fue quien intuyó la importancia estética de nuestro paisaje, y quien con más tesón se empeñó en intepretarlo con un alto fin artístico”.

COMISIÓN NACIONAL DE BELLAS ARTES (AÑO 1940).

Obtiene el Premio “Casa Carrau” - Medalla de Bronce por su óleo “En el potrero”, en el 4S Salón.

En crónica del 14 de setiembre sobre este Salón el crítico José Pedro Argul comenta: “Guillermo O Rodríguez es hoy otro ejemplo de la propia estimación del artista, cuyo mérito moral redunda en el valor del Salón.Guillermo O Rodríguez repetidamente premiado el pasado año por sus paisajes folklóricos abandona esos asuntos propicios para el halago del Jurado y atiende la observación de la crítica que le anota sus diligencias y carretas como elementos agregados o superpuestos al paisaje. Se presenta otra vez como animalista. No necesita, ira soluciones extrañas. -Sus carpetas de dibujante testimonian por montones de apuntes lo dotado que está para la observación y trabajo de esos temas. Por otra parte, la composición, “En el potrero” con animales detallados en el primer plano del paisaje y esquematizados en el fondo la desarrolló en grabados, tal su fuerte xilografía del Museo Blanes.Obsérvese a su favor en el otro cuadro “La herrería”, como vuelven a aparecer en su paleta, más suntuosos, más enriquecidos esta vez, algunos tonos olvidados desde su serie de Atlántida y que tal vez la práctica intensiva de la acuarela se los había diluido en demasía”.

SE INICIAN SALONES MUNICIPALES EN MONTEVIDEO.


PRIMER SALÓN MUNICIPAL DE ARTES PLÁSTICAS.

Le adquieren un grabado con destino al Museo “Juan Manuel Blanes” en el año 1940. El critico argentino Jorge Romero Brest en folleto comentando el Salón Municipal, entre muchas controversias dice respecto al color: “Algunos pintores llegan a una gran precisión y riqueza de grises. Aguerre, Amézaga, Martin, Guillermo Rodríguez y, sobre todo Viera, me parecen los más notables”.

EXPOSICIÓN DE PINTURA FRANCESA Y CONFERENCIA.

En la importante Exposición en Montevideo de “Pintura Francesa de los Siglos XIX y XX”, organizado por la Comisión de Bellas Artes, en el Curso de Conferencias, habla del pintor “Daumier”, recibiendo una medalla acuñada conmemorativa.

El texto completo se publicó en “Revista Nacional” de Agosto de 1941, No. 44 del Ministerio de Instrucción Pública.

SOCIEDAD DE ARQUITECTOS DEL URUGUAY.

Hace una exposición individual en la Sede de numerosos grabados y en la Revista reproducen temas de xilografía. El diario EL DÍA en suplemento de octubre, 6 de 1940 publica extensa crónica y reproducciones de los grabados.

Corre el año 1941 y participa en el segundo Salón Municipal de Artes Plásticas, organizado por la Comisión Municipal de Cultura.

SEXTO SALÓN NACIONAL DE BELLAS ARTES (1942).

Obtiene el premio “Tabacaleras Uruguay”. Medalla de Bronce en la Sección Pintura por su óleo “Herrando” (expone 3 óleos). Lámina del catálogo reproduce el cuadro premiado. En la sección Dibujo y Grabado le aceptan 3 monocopias.

Participa en el Primer Salón Anual de la APU Asociación de Artistas Plásticos del Uruguay realizado en el club Municipal, (con cuatro acuarelas y tres grabados (ver folleto).

Participa en el Tercer Salón Municipal de Artes Plásticas y al año siguiente en el 49, con monocopia en colores y grabado punta seca.

Expone en la Asociación Cristiana de Jóvenes (muestra individual). Por estos años también practica la pintura al pastel, con temas criollos y paisajes, alternando con el óleo y los grabados.

1943 - La Legación del Uruguay en Londres le solicita foto del óleo “Herrando” para publicarla en monografía sobre arte en el Uruguay (Revista “The Studio”).

Participa en el Vil Exposición Anual de Bellas Artes realizado en el Subte, con dos óleos (En la Herrería y La ración) y en sección Dibujo con dos grabados de su autoría.

En Buenos Aires se publica el libro “65 grabados en madera. La xilografía en el Río de la Plata”, que incluye dos xilografías suyas (Galería del Profesor Osear Pécora) de ediciones Plásticas. Este profesor fundará más adelante el Museo del Grabado en Buenos Aires - (calle Defensa 372), dedicado exclusivamente a este arte.

Participa en la “Exposición de Grabados Antiguos y Modernos” organizado por la Comisión Municipal de Cultura de la Intendencia Municipal de Montevideo, con ocho xilografías de su autoría.

Vinculación con Santa Lucía.

Realiza exposición y disertación sobre el grabado en Club Social de Santa Lucía, donde hace amigos. Pinta atraído por el hermoso río y sus riberas, varios temas al óleo de la zona.

En Santa Lucía colabora en el “Centro de Artes e industrias manuales”, y concurre a la quinta de la familia Jacobo Várela y Sra. Erna Capurro, pintando en la zona y temas del río. Dada su vinculación y bonhomía concurre una vez por semana a S. Lucía al conflictuado “Albergue de menores” y dicta un curso de grabado. Hubo un internado que sobresalió como xilógrafo, obteniéndose resultados.

EXPOSICIONES DE ACUARELAS.

En marzo de 1925 expone 25 acuarelas en Salón Maveroff, con temas que el autor titula Impresiones de Maldonado. La acuarela es una técnica, menos usada, que practicará alternando con el óleo, a lo largo de su vida, y en general en forma directa o sea al aire libre y con su álbum de hojas y caballete.

El crítico Argul ante exposición de acuarelas, dice el 16 de junio de 1937 en “El Bien Público”: “Con la ternura del pincel de la acuarela, con la limpidez y frescura de su materia, toman acertado contacto las suaves ondulaciones de nuestra tierra y estos matices de verdes y amarillos que en nuestros campos de grandes horizontes se esfuman con delicadeza. Comprendiéndolo así, Guillermo C. Rodríguez conjuga admirablemente procedimiento y naturaleza en unas hermosísimas planas de paisajes de Maldonado, de abierta visión, donde la acuarela tiene en la fluidez su calidad mejor destacada.”

Como crónica de una Exposición en la Asociación Cristiana de Jóvenes, el diario “La Razón” de 14 de setiembre de 1942, bajo el título “La acuarela de Rodríguez refleja la luz é intimidad de nuestro suelo”, expresa: “Su técnica - para llegar a esa precisa gama de color - tiene un profundo acento que llamaríamos a la inglesa, en contraposición a otras escuelas que surgieron posteriormente, de carácter más lavado, y por ende de fácil realización. Los temas son de Maldonado, Piriápolis, Dique de Regusci, etc.”.

En julio de este año, conjuntamente con el pintor Cesar Pesce Castro, exponen acuarelas en la Asociación de Profesores de la Universidad del Trabajo.

El crítico Claudio Schaefer en artículo de “La Mañana” dice: “Repetidas veces habíamos tenido la ocasión de destacar las cualidades de la acuarela ligera, transparente, de una gran espontaneidad de Guillermo C. Rodríguez, aue se revelan igualmente aquí”.

En mayo de 1944 realiza una gran exposición individual de 57 acuarelas en la Sede de la Asociación “Amigos del Arte”, con temas de Loreley, Maldonado, Piriápolis, Minas, Punta del Este.En comentario en El Día del 29 de mayo de 1944, el crítico E. Vemazza cierra su artículo sobre Guillermo C. Rodríguez diciendo “que el paisaje le constituye una fuente inagotable de emociones estéticas”.

Presenta una exposición individual de óleos a pincel y también a la espátula en el Salón Maveroff.

Como vemos por las cantidades de acuarelas expuestas, es siempre un esforzado pintor paisajista.

DIFUSIÓN DEL GRABADO.

Prepara por 1945 carpetas conteniendo 5 xilografías grandes de temas criollos, que ofrece en venta a Instituciones de enseñanza y a particulares, como forma de difusión del arte del grabado, y a un precio muy accesible.

En Buenos Aires se publica el libro “El grabado: Historia y técnica” de Gustavo Cochet (artista) que incluye reproducciones de xilografías de Guillermo C. Rodríguez, como complemento e ilustración del tema que desarrolla.

Presenta exposición individual de 42 grabados en el SEGURO BANK CLUB, en mayo de 1944.

Participa en el “Primer Salón de Grabadores del Uruguay” realizado en la Asociación Cristiana de Jóvenes, con tres grabados, por noviembre de 1944, acompañado por un buen conjunto de jóvenes expositores, algunos ex-alumnos de Guillermo C. Rodríguez, y otros ya consagrados como De Santiago.En crónica en El Día comenta E. Vemazza: “Es el deseo de los expositores, luchar porque al grabado se le conceda en nuestro medio como en el extranjero, un lugar de jerarquía que esté a tono en la nobleza y el carácter que emanan de sus virtudes plásticas tan valiosas, aunque llamado arte menor, como que la base de dibujo que debe llevar necesita de extrema seguridad para resultados satisfactorios”.

Un año después se realiza un 2S Salón de Grabadores en el mismo local.

PETRONA VIERA.

Es por el año 1942 su vinculación artística con la ya consagrada pintora Petrona Viera (1895-1960), que, acompañada por su intérprete fiel y hermana Lucha, por ser sordomuda, le enseña el arte del grabado. Al fallecer imprevistamente su maestro el pintor Laborde en 1940, deja el “planismo” y se inicia en el grabado y técnicas expresivas más naturalistas desde el año 1938, pues “hemos visto que P. Viera es una creadora” como dice Raquel Pereda en su libro “El planismo y Petrona Viera”.

Entrevista en la Escuela de Artes Plásticas.

De un libro del año 1950 de la profesora Isabel Sesto, sobre “Emociones estéticas…”, extractamos esta interesante entrevista:

“En una etapa superior de la Enseñanza, tenemos la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad del Trabajo. Guiados por el artista y profesor de Grabado de esta escuela, Don Guillermo Rodríguez, pudimos penetrar en el fervoroso ambiente artístico de la misma. Cuando en el año 1945, en el Salón Nacional de Bellas Artes, nos deteníamos con grupos de niños frente al premio óleo “Cabalgata” de Guillermo Rodríguez, que nos permitía explicar los distintos planos de la Pintura, el sentido de la composición, el movimiento, la variedad, el ritmo, el color, etc. Y cuando en 1946 admiramos su “Paisaje” grabado en madera que obtuvo Gran Premio y Medalla de Oro en el Salón Nacional, no imaginábamos el honor de ser conducidos por ese hombre tan fino y sencillo y caballeresco a través de las salas de la Escuela de Artes Plásticas. Nada en Guillermo Rodríguez trasunta vanidad. Con extrema sencillez nos fue mostrando el Taller de Escultura de Edmundo Prati, el de Pintura de Rosé, dejando para el final el suyo de Dibujo y Grabado. Quedamos realmente emocionados viendo el dominio de la técnica alcanzado por estos jóvenes en cualquiera de las tres clases. Magníficos dibujos, gran sentido de la composición y del color en los discípulos de Rosé.”

XILOGRAFÍAS SOBRE MONTEVIDEO ANTIGUO.

Por los años 1945/46, ejecuta para el Museo Histórico Nacional y a pedido de su Director, Profesor Pivel Devoto 8 xilografías de Montevideo Antiguo, interpretando en xilografías valiosas acuarelas y dibujos originales del siglo 19, temas como: Puerta de Montevideo, Puerto de Montevideo, Iglesia de Montevideo, Mercado de Montevideo Puerta de la Ciudadela, etc. En el libro “Iconografía de Montevideo” (año 1955) de la Intendencia Municipal de Montevideo, se reproducen estas láminas originales del acervo del Museo Histórico.

En crónica de setiembre de 1946 (suplemento EL DÍA) el crítico y pintor Eduardo Vemazza, expresa: “Si en más de una oportunidad hemos hablado sobre la obra de Guillermo Rodríguez, en ésta debemos ratificarnos y aún superar nuestra apreciación. Porque al ver las ocho planchas grabadas en madera de temas de nuestra ciudad antigua, que realizara para el Museo Histórico, estamos ante el grabador dueño de toda la gama de fineza y sugerencia que se puede lograr en la madera”.

OTRAS MUESTRAS.

Participa en el V Salón de otoño organizado por la Comisión Municipal de Cultura de la Intendencia Municipal de Montevideo (local del Subterráneo), con 3 monocopias.

Realiza en Minas, exposición individual, Salón de acuarelas y grabados (presentado por pintor Cesar Pesce Castro).

SALÓN NACIONAL DE BELLAS ARTES (1945).

Obtiene un Premio, Medalla de Bronce en la Sección Pintura por su óleo “Cabalgata” (reproducido en lámina del Catálogo), tema de pinos y jinetes, con fondo de playa.

El 10 de julio de 1945 interviene en la Exposición “Las Artes del Grabado” organizado por la Comisión Municipal de Cultura de la Intendencia Municipal de Montevideo, que promueve el Segundo Salón de Grabados Antiguos y Modernos existentes en Colecciones Particulares del país. (De los años 1600 a 1945), dictando una conferencia sobre “Valor técnico y artístico de los grabados de la exposición”.

El 9 de julio de 1945 realiza una exposición individual de óleos y Acuarelas de temas de Maldonado y Punta del Este, en el Salón Moretti en la calle Ciudadela 1367.

El primero de noviembre del mismo año participa en el “Segundo Salón de Grabadores del Uruguay” realizado en la Asociación Cristiana de Jóvenes.En estos años está vinculado a este Instituto y al Profesor Orestes Volpe, al aficionado Alvaro Araujo y otros, concurriendo a la sede del balneario Piriápolis, y pintando en la zona temas criollos, y también el Pan de Azúcar y su paisaje.

PROBLEMAS DE LA POLÍTICA EN EL ARTE.

Por los años finales de la década de 1940/50, el arte uruguayo, como reflejo de la contienda mundial entre comunistas con Rusia dominante y los demócratas, mantenía una sorda división o confrontación ideológica. En general los figurativos se agrupaban como demócratas y mantenían su estilo de siglos y por otro el auge de los abstractos que negaban lo figurativo y se decían los renovadores, y algunos buscando destruir el orden constituido como socavación revolucionaria. Estos revolucionarios sostenían que el arte debe estar siempre supeditado a la política y expresar sus conceptos ideológicos, ubicarse en la lucha, y con ello en realidad se ubicaban como totalitarios (nazi- fascistas o comunistas). Los años posteriores fueron equilibrando esta división a sus verdaderos y sanos términos, de equilibrios valederos y desestimando la desviación ideológica en el arte, fueran éstas artes plásticas, teatro o literatura.

SE FUNDA ASOCIACIÓN DE ARTISTAS DEMÓCRATAS.

Por el año 1945 se funda en Montevideo, por un importante núcleo de artistas (unos 50) una asociación de artistas demócratas, el “Sindicato libre de Pintores, Escultores y Grabadores del Uruguay”, que obtiene Personería Jurídica en marzo de 1947.

Esta Asociación realiza muchas exposiciones y actos culturales durante los siguientes 20 años y Guillermo C. Rodríguez la preside por los años 1958 /59.

Su finalidad es prestigiar el arte y la cultura de todas las tendencias y formas políticas, demócratas, en contraposición con el arte pro-comunista, sujeto a las directivas politico-culturales del bloque soviético, en auge en Europa como co-vencedora de la segunda Guerra Mundial.

La Asociación la integran numerosos artistas, como los escultores A.Pena, E.Prati, y J.L.Zorrilla, Moller De Berg; pintores como Rosé, Petrona Viera, R.Aguerre, Guillermo C. Rodríguez, R.Garino, A.Montani, Zoma Baitler, Schenone Puig, H. Guidobono, Enzo Kabregú, A.Haiegua, Hugo Nantes, y muchos otros. Realiza salones varios de exposiciones nacionales importantes, como el del 17 de setiembre de 1955 y el 8 de agosto de 1959, ambos en el Subte Municipal, con comentarios periodísticos. También se realizan diversas conferencias sobre arte y folletos al respecto por el escultor Prati.

1946 - GRAN PREMIO.

En abril de 1946 el Salón Nacional de Bellas Artes, IX Nacional de Dibujo y Grabado, se realiza por primera vez en forma independiente del de Pintura. Obtiene el Gran Premio, Medalla de Oro por su xilografía (Paisaje) de Maldonado. Le es aceptado un total de cuatro grabados. Posteriormente el 20 de mayo los artistas premiados en el Salón lo votan y delegan para hablar sobre el mismo y agradecer la realización de un Salón separado del de Pintura.

El 28 de agosto de 1946 como culminación de su labor de grabador, realiza en el Salón Nacional de Bellas Artes (salón anexo al Teatro Solís), una gran Exposición individual integrada con 198 grabados de distintos procedimientos, organizada bajo los auspicios de la Comisión Nacional de Bellas Artes, (existe Catálogo Oficial con numerosas reproducciones). Emplea técnicas como la xilografía, punta seca, aguafuerte, monocopia, etc. Recibe luego numerosas felicitaciones de Instituciones y de críticos. Hay amplia información periodística sobre la exposición.

El Prólogo del Catálogo de la Exposición, redactado por el escultor Edmundo Prati se inicia diciendo: “Un carácter unitario y leal, un temperamento enérgico y eficaz, un espíritu claro, observador y penetrante y personal; un artista sincero y realizador: Guillermo Rodríguez.”

En amplia crónica de Eduardo Vernazza (Suplemento EL DÍA setiembre de 1946) se expresa: “Ha intentado el artista toda la escala en materia de grabado, dando a los temas nacionales, un sentido y sabor típicos, que en las aguafuertes llegan a culminar con el agregado sustancial de una exquisita fineza. El tono grisáceo de la punta seca, es aprovechado al máximo, y la elegancia de la forma se manifiesta en el acabado dibujo de nuestra fauna… ” “Se hallan también una cabeza de Beethoven, escenas de circo, gestos sorprendidos dentro de un tren, obreros en la descarga, puertos y paisajes, sobretodo paisajes, que tienen en la monocopia su complemento de color, ayudada la transparencia ágil por la comprensión y dominio técnico de dicha manera de expresión es precisamente en este conjunto de colores donde el artista llega a una frescura de calidad indiscutible”.

Finaliza la crónica: “Observando este admirable conjunto de 200 planchas, sentimos la fuerza de una voluntad que al margen de todo engreimiento, fue marcando con huellas firmes el surco que hoy nos presenta florecido con mil trazos de honesta y modesta labor de años”.

EL TEMA DE LAS HERRERÍAS Y LOS CABALLOS.

En noviembre de 1946 en el salón Nacional de Bellas Artes obtiene el premio Estímulo, medalla de bronce en la Sección Pintura por su óleo “En la Herrería” (con lámina en el Catálogo). Aquí el pintor cambia su paleta por otros tonos en ocres y negros, en un tema que desarrolló varias veces, con caballos para herrar, viejo tema casi histórico, en escenas y locales que desaparecieron en Montevideo a mediados del siglo.

El caballo, el noble compañero del gaucho, siempre encontró en el artista las múltiples expresiones para evocarlo, en temas de campo, históricos, en el óleo, o en el grabado, o aún como temas de composición en hermosas xilografías.

PRIMER PREMIO EN PINTURA.

1947 - SALÓN NACIONAL DE BELLAS ARTES.

Obtiene el Primer Premio, por unanimidad, Medalla de Oro, en la Sección Pintura por su óleo “Valle de las Calandrias” (con lamina en el catálogo), gran paisaje de serranías criollas.

La pintora Petrona Viera expone su óleo “Retrato del Pintor y Grabador Guillermo O Rodríguez” (lámina lo reproduce). Fue rematado en 1996 por Galería de Dante locco, en la calle Rincón, pasando a manos particulares.

El 16 de julio de 1947 participa en el “Tercer Salón de Grabadores del Uruguay” realizado en el Salón Moretti, con dos grabados “Punta seca”.

Ilustra el libro de Francisco Mazzoni, “Senda y retorno de Maldonado” (crea logotipo para el Museo).

TÉCNICA DEL PASTEL.

En julio de 1947 en la Galería E. Berro participa en la “Exposición de Invierno- Pinturas de Ayer y de Hoy” exhibiendo por primera vez una serie de 17 paisajes de Maldonado, al pastel (Hay folleto con una reproducción). Vuelve a ejecutar la técnica del pastel con éxito, como el retrato de la esposa del año 1926 en su casa del Prado.Hace otra muestra de pasteles en diciembre de 1953 en Galería Moretti.

CRÓNICA SOBRE EL GRABADO, SU ARTE Y SU DRAMA.

Respecto al Grabado como expresión artística el crítico Arq. O Herrera Mac Lean dice refiriéndose a los 54 Grabados Franceses en la Gran Exposición del Grabado Moderno del año 1947, realizada en Montevideo: “En ese drama de un solo acto que cerca la rigidez de un rectángulo y donde se mueven dos únicos personajes - el blanco y el negro- se expresan todas las emociones con la dulce o violenta presencia de la línea o de la sombra”.

Y dice Raymond Cogniat en el prefacio del mismo libro (1947)de la Exposición Francesa: “el Arte del Grabado esta hecho de sutiles conquistas… No esta hecho para el tipo árido y apresurado, sino para el amateur paciente y lleno de fervor; exige un largo contacto y una lenta penetración, la minuciosa lectura de cada detalle, de cada línea…

Existe tanto placer en analizar el valor de un trazo, su precisión, la calidad de su talla, en complacerse sobre la intensidad de un negro o la materia sugerida por un blanco, como en comprender la anécdota del tema, la virtuosidad del dibujo o el equilibrio de una composición.

El Grabado Francés se ha desarrollado sin preocuparse de modas. No ha provocado grandes polémicas que han agitado el Arte Francés desde principios de siglo…”

Estos conceptos y los temas, en general figurativos, que desarrollan los 54 Grabados Franceses expuestos aclaran y contradicen versión de una crítica de la época que pretendía que el Grabado solo puede ser abstracto y no figurativo.

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